El pasado fin de semana, a través de las noticias de A3, lo oí por primera vez de la boca de Matías Prat: “El Niksen”, y me propuse indagar más sobre esta nueva técnica que se ha puesto de moda por lo que he estado estos días“buceando” por las redes para coger información y trasmitírosla a través de nuestra web.  

Hemos pasado del Nesting americano de inicios de siglo XXI, al Niksen de Paises Bajos. Del inglés ‘nest’, que significa nido, el ‘nesting’ no era más que otra forma de nombrar al ‘sofamanting’  español y que a su vez tiene su origen en el ‘cocooning’ de los 80. Este Nesting era una tendencia que empezó a observarse en Norteamérica cuando gran parte de la población comenzó a retraerse en sí misma, a rechazar el contacto social y a destinar el dinero a acondicionar sus hogares, todo ello debido entonces al aterrador 11S. Ahora, la culpa (o la excusa) es de las redes sociales, el ‘take away’ a la carta, la posibilidad de hacer la compra desde el sillón, de que nos limpien la casa por 10 euros y por supuesto de la pandemia que evita los deseos de permanecer por mucho tiempo en la calle, amén de los toque de queda.

Pero además ahora es la propia ciencia la que asegura que hay que parar, pero parar de verdad. Dejar de hacer cosas y descansar la mente. Como dije, es la nueva corriente que llega desde Países Bajos, y se llama Niksen. Nos hemos acostumbrado a estar siempre ocupados. Y, ahora, rodeados de tecnología, y con el móvil todo el rato en la mano es imposible desconectar al 100%. Pero, aunque parezca sorprendente, la neurociencia asegura que es necesario encontrar un hueco para no hacer absolutamente nada, pero no para enviar unos cuantos mensajes, escuchar música, leer un buen libro, hacer papiroflexia o simplemente llamar a casa. No, hablamos de parar de verdad, y esto, según los expertos nos puede hacer más creativos, más productivos y, por supuesto, más felices.

­­­­­­­­­­­­­­­­­­Niksen significa literalmente no hacer nada. Con sus apenas 41.500 km2, los Países Bajos es uno de los estados más pequeños de Europa y aparecen continuamente como uno de los más felices del mundo. El método Niksen nos servirá, entre otras cosas, para:

  • Romper esos mitos de que estás demasiado ocupado y de que no hacer nada es una locura.
  • Encontrar nuevas formas de relajarte, ir más despacio y combatir el estrés.
  • Comunicar honestamente tus límites y reajustar tus prioridades.
  • Crear tu propio santuario.
  • Encontrar el equilibrio entre el trabajo y tu vida personal.
  • Impulsar tu creatividad, tu estado de ánimo e incluso la productividad.
  • Establecer una familia feliz y mejorar tus relaciones de amistad.

 

Imagina un mundo en el que dejásemos de intentar optimizar cada minuto y, en lugar de ello, dedicásemos el tiempo a aquello que verdaderamente lo merece. En resumen, que rechazásemos la idea de querer hacerlo todo para, de vez en cuando, no hacer nada. Eso es el Niksen. Yo me apunto al Niksen, pero en cuanto llegue a casa.