El brutalismo es un estilo que suele levantar pasiones. Tiene grandes detractores y también un gran número de fans entregados a sus formas nada convencionales. Este estilo arquitectónico nacido en los años 50 toma su nombre del “beton brut” que significa “hormigón crudo” en francés y que es el material fundamental del que están hechos los edificios de este estilo.

Los edificios brutalistas presentan algunas características comunes como son la ausencia de ornamentos, el uso de hormigón desnudo y su gran tamaño, lo que los hace muy fáciles de reconocer.

Encontramos grandes ejemplos de este estilo repartidos por todo el mundo. Madrid no es una excepción y cuenta con una buena dosis de edificios brutalistas que te vamos a dar a conocer.

Prepara tu mochila porque empezamos una excursión para conocer el Madrid más brutalista.

Edificio Torres Blancas– Francisco Javier Sáenz de Oiza – 1969

Uno de los edificios más emblemáticos de la capital es el edificio Torres Blancas realizado por el arquitecto Francisco Javier Sáenz de Oiza en 1969. El peculiar edificio de formas redondeadas no deja a nadie indiferente. El propio Sáenz de Oiza vivió en este edificio durante 10 años.

A pesar de su nombre Torres Blancas cuenta con una única torre que no es blanca sino gris, color del hormigón armado con el que se realizó el edificio. Torres Blancas es un complejo de 81 metros de altura, muy alto para la época en la que fue construido y 23 plantas. En la azotea hay una hermosa piscina.

Iglesia Nuestra Señora del Rosario de Filipinas –Cecilio Sánchez-Robles Tarín – 1970

La Iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Filipinas es una increíble obra de arquitectura brutalista escondida en el centro de la capital. A diferencia de la mayoría de edificaciones de este estilo, la iglesia está encajada entre otros dos edificios por lo que solo se puede contemplar desde el exterior su increíble fachada.

El edificio está compuesto por un convento, la iglesia y oficinas. La fachada de la iglesia está compuesta por una gran lámina de hormigón en la que se ha perforado una gran cruz.

Edificio del Instituto de Patrimonio Cultural (IPCE) – Fernando Higueras y Antonio Miró Valverde (1967-1988)

Este edificio situado en la madrileña Ciudad Universitaria cuenta desde 2001 con el estatus de Bien de Interés Cultural.

El inmueble de hormigón armado visto, destaca por su planta circular de 40 metros de radio dividido en 30 gajos principales que forman una estructura más conocida como corona de espinas. El propio IPCE realiza visitas guiadas para conocer a fondo esta joya del patrimonio español.

Facultad de Ciencias de la Información– José María Laguna Martínez y Juan Castañón Fariña – 1971

La Facultad de Ciencias de la Información situada también en Ciudad Universitaria es un claro ejemplo de edificio brutalista concebido como edificio público.

El edificio realizado íntegramente en hormigón posee 5 plantas desigualmente distribuidas en las que se sitúan aulas, patios y despachos. Su distribución interna no sigue un esquema clásico por lo que cuenta con largos pasillos, numerosas escaleras y patios interiores que añaden complejidad al edificio.

Torre del Complejo Ministerial de Cuzco- Antonio Perpiñá – 1980

Esta torre ha albergado varios ministerios, tiene una altura total de 100 metros y cuenta con 25 plantas. Como otros edificios brutalistas fue diseñado para su uso público y está realizado principalmente en hormigón.

Estos son nuestros 5 edificios favoritos, pero si conoces algún edificio brutalista que merezca estar en nuestra lista añádelo en los comentarios.